25 C
Cancun
jueves 21 de noviembre de 2019
SIN RESERVA

Los “focos rojos” y nuestro destino Cancún

Por Víctor Flores

Aunque en el discurso se diga que han bajado los índices delictivos en Cancún y se trabaje con números alegres, la realidad y la percepción de los cancunenses es que la inseguridad y delitos de alto impacto no bajan y por el contrario crece en todas las regiones y rincones de la ciudad.

Cancún ya no es el mismo de antes, donde era un paraíso para salir a trabajar y divertirse sin temor.

Los cancunenses no tenemos otros datos, solo tenemos miedo y zozobra cuando salimos a las calles y la inseguridad se percibe hasta en la sopa cuando comemos en un restaurante y existe la posibilidad de un asalto o una balacera.

A diarios se reportan robos, asaltos, lesiones, balaceras, ejecutados o  delitos de alto impacto, no hay un solo día en el que los radios matra de las patrullas policiacas no se escuche el llamado “código rojo” o el ulular de las ambulancias para atender una emergencia.

Las redes sociales se inundan a diario de reportes de diversos delitos que no hacen ver una realidad preocupante en cuanto a nuestra seguridad.

En las calles hay desde delincuentes solitarios que se dedican al robo de casa habitación hasta comandos fuertemente armados dedicados al asalto de negocios y comercios, como ocurrió apenas ayer donde alrededor de 20 hombres fuertemente armados intentaron asaltar una cervecería en la zona industrial de Cancún.

Las historias de terror son a diario, en cualquier punto de la ciudad, regiones y zona periférica de Cancún.

En los últimos días la recién remodelada y populoso zona de “El Crucero” ha sido objeto de asaltos, asesinatos, balazos y pánico.

Dentro de la plaza “Las Tiendas” se ejecutó a una persona en las puertas de Parisina, una plaza concurrida por miles de personas que lo vivieron en carne propia y huyeron aterrorizados.

Al día siguiente a las afueras de esa misma plaza, ejecutaron a una persona, frente al Super Aki, y ayer intentaron rafaguear el bar la Terrazita ubicada en ese mismo punto.

“El Crucero” vuelve a ser un foco rojo, es una zona insegura, llena “piratería”, migrantes, desempleados y delincuentes.

Se venden alcohol, drogas y hay prostíbulos por todas partes, incluso prostitución en la vía pública y un caos del transporte público.

Los gobiernos municipal y estatal dicen que están trabajando en el combate a la inseguridad, se habla de cifras alegres y resultados positivos, pero no se convence a nadie.

Las noches de Cancún han cambiado, antes se podía circular por las calles a cualquier hora de la noche, hoy es de terror salir de noche.

Pasada la media noche, las calles de Cancún se vuelven fantasmales, lucen desiertas y los negocios nocturnos, bares, restaurantes, discotecas, sufren la drástica caída.

De nada sirven las millonarias inversiones en materia de seguridad, si la policía esta coludida con la delincuencia y no hacen su trabajo de proteger y servir a la comunidad.

De nada sirven 3 mil policías militares encuartelados en la llamada “Ciudad Militar” ubicada en los límites de Cancún y la zona continental de Isla Mujeres, ahora llamados Guardia Nacional, si no patrullan las calles, no detiene a nadie y solo representan una carga para el erario público.

Cancún llegará al 2020 a sus primeros 50 años, al principio de su decadencia, luego de un vertiginoso éxito turístico, con un desarrollo ejemplar y una millonaria infraestructura hotelera y turística, generadora progreso, bienestar, divisas y miles de empleos.

Considerada la “joya de la corona” del turismo en México, Cancún sufre el embate de la delincuencia y la inseguridad, los negocios cierran en cascada producto de esa zozobra y con ello se da paso al desempleo.

Inseguridad y desempleo no es cosa menor, se trata de dos problemas sociales que de no atenderse con eficacia serán los principales factores de la caída de Cancún.

La tarea es trabajo de todos, de la sociedad, las instituciones y de las autoridades, de la toma de decisiones firmes y medidas ejemplares como el combate a la corrupción, la limpia de los cuerpos policíacos y combate a la inseguridad.

La temporada baja del turismo, ya es un síntoma de lo que está pasando; la falta de inversión, el cierre de negocios, el desempleo y la inseguridad, son “focos rojos”.

Se vive una recesión económica marcada, por primera vez Cancún carece de circulante, las casas de cambio admiten una disminución de los  billetes verdes, hay una caída generalizada del motor de la actividad económica, que es el turismo.

Paralelamente el país se prepara para una recesión global que en Cancún y resto del Caribe mexicano tendrá también su efecto porque el turismo dejara de viajar durante ese periodo.

Con una oferta de más de 100 mil habitaciones hoteleras en todo el estado, se hace necesario combatir los problemas de inseguridad y bajarlos índices delictivos como principal propuesta para los viajeros.

La inseguridad es el principal enemigo de los turistas, nadie viaja a donde no se siente seguro.

Es tiempo pues de tomar el “toro por los cuernos” y enfrentar nuestra realidad.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Espero sus comentarios, sugerencias y opiniones en vfloresh@hotmail.com

Lee más

Cancún en franco deterioro y sin brújula rumbo a los 50 años

sinreserva

Handicap Político

sinreserva

Inseguridad nos quita el sueño y destruye el éxito.

sinreserva

Este sitio web usa cookies para mejor tu experiencia. Te aseguramos que todo está bien con este portal de noticias. Aceptar y cerrar Leer más

Privacidad y políticas de coockies