25.4 C
Cancún
sábado 27 de febrero de 2021
Home » Informes de gobierno, “infectados” por la pandemia
SIN RESERVA

Informes de gobierno, “infectados” por la pandemia

*Covid 19 un intruso en el discurso
Por Víctor Flores
El informe de gobierno que ofrecerán a partir de la próxima semana, el gobernador del estado, Carlos Joaquín González y los 11 presidentes municipales de Quintana Roo, será inédito, todos sin excluir alguno llevarán el sello de la pandemia y versarán en un 80 por ciento sobre el recuento de los daños causados por el Covid 19 a la gestión de gobierno, a la economía del estado, a la industria turística, al sector salud y al impacto social que el Coronavirus ha tenido sobre la población y familias quintanarroenses.
Un informe que tendrá como eje central, las consecuencias, elementos, circunstancias, estadísticas económicas, turísticas, sanitarias y hechos fuera de lo habitual que ha propiciado esta pandemia y que en el futuro serán datos históricos del impacto demoledor causado por el virus a la industria turística como motor económico del estado.
Será un informe virtual, transmitido a través de los medios digitales y redes sociales, sin el tradicional protocolo político y empresarial acostumbrado, sin besamano, con sana distancia y seguramente con una dosis de sensibilidad humana, por la estela de muerte, luto y dolor que este mal ha causado a las familias quintanarroenses.
Con todo este contexto, se espera que los discursos versen sobre el recuento de las repercusiones que la pandemia ha dejado sobre el estado, uno de los más golpeados del país, por su dependencia económica al casi 100 por ciento de la industria turística.
El impacto global del COVID-19 a la industria turística, el cierre de fronteras entre países, la alerta epidemiológica mundial, las restricciones de viaje y la falta de conectividad aérea, se convirtieron en el factor demoledor de la actividad turística que en su momento cayó a cero.
Cancún, Riviera Maya y Cozumel, fueron los primeros destinos de Quintana Roo en resentir la súbita debacle del turismo mundial, lo cual dio paso el cierre en cascada de los hoteles, cancelaciones masivas e viajes y reservaciones, cancelación de cruceros turísticos y el despido masivos de miles de empleados de la industria turística local.
En estos seis meses, Quintana Roo ha sufrido la peor caída de su historia y en esa misma proporción, la gestión del gobierno estatal y los 11 ayuntamientos resintieron la caída de su recaudación tras el cierre masivo de empresas y la parálisis económica ocasionada por la pandemia.
CAMBIARON LOS PLANES DEL 2020
La pandemia hizo pedazos el plan de gobierno 2020, en cada uno de los municipios, obligó a realizar ajustes en sus presupuestos, a redireccionar acciones y hacer frente a un fenómeno para el que nadie estaba preparado.
La mitad del año de gobierno del que se informa, estuvo contagiado por la pandemia, seis meses en la que los gobierno se enfocaron de lleno al sector salud y social de la población.
Se instrumentaron las campañas de información y concientización para evitar un mayor número de contagios y muertes, así como las medidas preventivas sanitarias en todos los ámbitos.
Se determinaron las actividades esenciales y las restricciones a la población, algunas de ellas rechazadas por los ciudadanos que también no estaban preparados para frente a una larga cuarentena y una crisis de desempleo, alimentaria y familiar.
La pandemia no solo afecto a los seres humanos, el COVID 19 contagio e infectó las acciones de gobierno, enterró muchas empresas que ya no volverá a abrir, quebró patrimonios, causó daño emocional, muertes, luto, y dolor en muchos hogares quintanarroenses.
En la batalla contra el COVID 19 y por salvar vidas quedaron muchos trabajadores de actividades esenciales como doctores, enfermeras, policías, bomberos, transportistas, empleados del aeropuerto y de hoteles que tuvieron contacto con enfermos y visitantes perdieron la vida y causaron un daño colateral a sus familias.
La pandemia nos ha dejado un altísimo costo social, desempleo masivo, hambre, deudas, crisis emocionales, suicidios, violencia intrafamiliar, aumento de la delincuencia y perdidas familiares.
Empresas como Aguakán, CFE, bancos, telefónicas y de telecomunicaciones, no se solidarizaron con sus clientes o usuarios a pesar de la adversidad y la contingencia mundial.
Aguakán la empresa más corrupta de Quintana Roo, que nos vende el agua más cara de México, no perdonó a nadie y procedió al corte masivo de agua potable a los hogares de familias que no pudieron pagar por desempleo a pesar de ser un producto de primera necesidad y vital para la vida humana.
Aprovechando el cuarto informe del próximo martes, vaya aquí el recordatorio al gobernador, Carlos Joaquín Gónzález, de que la revisión a la concesión de Aguakán, firmada y asentada sobre hechos de corrupción de su antecesor Roberto Borge Angulo, en Cancún, Playa del Carmen e Isla Mujeres, es una asignatura pendiente de su gobierno.
Volviendo al tema del recuento de los daños de la pandemia en Quintana Roo, nadie sabe si las medidas que se adoptaron por las autoridades fueron efectivas o tardías, y quedarán ahí como parte del recuento de un fenómeno epidemiológico de grandes dimensiones para el que nadie estaba preparado.
Hubo voces de reclamos del porqué nunca se cerró el aeropuerto internacional de Cancún y se siguió recibiendo vuelos de países y ciudades con alto contagio del Covid, como la ciudad de Nueva York; también se cuestionó el manejo de un semáforo sanitario estatal y otro federal.
Dentro de las medidas restrictivas o de contención que se tomaron para prevenir mayores contagios, se cuestionó en todos los rincones del estado la actuación, excesos y protagonismo del titular de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra.
Pero el mayor reclamo de la sociedad fue la falta de compromiso y responsabilidad social mostrado por las cadenas hoteleras asentadas en Quintana Roo para con sus trabajadores, principalmente las cadenas españolas que tras resentir los efectos de la pandemia en sus hoteles ubicados en España y países europeos, dieron paso de manera intempestiva al cierre masivos de sus centros de hospedaje en Cancún, Riviera Maya e Isla Mujeres y lanzaron a la calle a todos sus trabajadores sin las prestaciones de ley y violando sus derechos laborales
La parte social y responsable de estas empresas hoteleras, que se han enriquecido vendiendo las bellezas naturales de Quintana Roo, quedó en entredicho y quedaron marcadas como indeseables.
La primera en cerrar fue la cadena Riu, el 22 de marzo del presente año y de manera casi inmediata, le siguieron las cadena Iberostar, Barceló, Oasis, Meliá, Palladium, Occidental, Sandos, Princess, Catalonia, H10, Sirenis, Valentín, Maya Coba y Excellen por citar algunos de ellos.
En el caso particular de Cancún, que este año cumplió su 50 aniversario de fundación y que en solo cinco décadas alcanzó el éxito mundial, mismo que se prestaba a celebrar en abril pasado, el golpe de la pandemia exhibió lo vulnerable que somos, y de cómo lo que cuesta mucho trabajo construir se puede derrumbar de un solo golpe, sino se prevén este tipo de hechos imponderables y se mantiene todos “los huevos en una misma canasta”.
La pandemia sacó a la luz muchas cosas y exhibió nuestras debilidades, como el que no estábamos preparados para enfrentar un fenómeno de esta naturaleza, ser un destino turístico de clase mundial, sin una infraestructura hospitalaria con capacidad para responder a este tipo de epidemias o pandemias.
A diferencia del manual para hacer frente a la temporada de huracanes, Quintana Roo, carece de equipo, infraestructura y sobre todo de un protocolo para enfrentar otros fenómenos de la naturaleza como pudiera ser un eventual Tsunami a pesar de que toda su infraestructura turística y hotelera (más de 120 mil cuartos) está asentada a lo largo de toda la costa de Quintana Roo.
En resumen, la pandemia marca eso, una dura experiencia con un alto costo social, humano, económico y turístico, un antes y un después, ya nada será igual.
Los golpes de la adversidad son amargos, pero no estériles, a veces hay que conocer la oscuridad para apreciar la luz, ese es el lado bueno de las experiencias difíciles.
Esperemos informes realistas y con la prudente sensibilidad que la ocasión amerita, no hace falta forzar el semáforo sanitario o abrir las playas, solo hay que trabajar y dejar que las cosas fluyan, que el tiempo y la naturaleza nos regresen lo que nos corresponde.
Quintana Roo y sus destinos estrellas son fuertes, se ha levantado a otros fenómenos meteorológicos y sanitarios como los huracanes Gilberto (1988) y Wilma (2005), así como del virus de la influenza (2009), de la erosión de las playas y el arribo de sargazo.
En medio de la dificultad yace la oportunidad, no hay imposible para quien lo intenta, donde no hay problemas no hay progreso.
Los días que te quiebran, son los días que te construyen. Si hay que empezar de nuevo, pues se empieza.
Espero sus comentarios en Sin Reserva, mi correo vfloresh@hotmail.com

Lee más

Entrevista a Rick Reyes: El poder de las células madres, protocolo contra COVID-19

Víctor Flores

Quintana Roo aplicará un Plan de Austeridad para equilibrar las finanzas en 2021: Carlos Joaquín

Víctor Flores

Violencia desbordada; hasta el viento tiene miedo

Víctor Flores

Este sitio web usa cookies para mejor tu experiencia. Te aseguramos que todo está bien con este portal de noticias. Aceptar y cerrar Leer más

Privacidad y políticas de coockies