FACTA NON VERBA
- La Fiscalía no busca un asesino, fabrica un culpable.
Por Víctor Flores.
El 17 de julio de 2018, hace 8 años, en un paraje de la carretera Cancún-Puerto Morelos, apareció muerto y en vuelto en una sábana el cuerpo de Luis Fernando Peón Cardín, un ex empleado de la CTM.
Un día antes, la madrugada del 16 de julio, hubo un robo a las oficinas de la CTM de Cancún, un jugoso botín de 4 millones de pesos en efectivo, joyas y relojes finos que fue denunciado ese mismo día ante la Fiscalía General del Estado.
La mañana del 16 de julio, agentes ministeriales de la Fiscalía, se presentaron en la CTM para iniciar las investigaciones, levantaron pruebas del lugar de los hechos y nombres de los posibles sospechosos del atraco.
Al día siguiente, la noticia fue que un ex empleado de la CTM, Luis Fernando Peón Cardín, había sido localizado muerto en la carretera a Playa del Carmen.
Han pasado exactamente 8 años de estos hechos, y a la fecha los agentes ministeriales que fueron a la CTM tomar datos y declaraciones para esclarecer los hechos del robo no han ofrecido resultados.
De igual manera los agentes ministeriales de la policía de investigación de la Fiscalía de Quintana Roo, tampoco han dado con el asesino material o los asesinos de Luis Fernando Peón, encontrado muerto a la altura del hotel Moon Palace y el Parque Xoximilco.
En 8 años ninguno de los dos casos ha sido resuelto por la Fiscalía.
Lo que menos ha importado a la Fiscalía es quienes perpetraron el robo la noche del 16 de Julio a la CTM, quien o quienes se quedaron con el botín y quien mató a Luis Fernando.
La carpeta de investigación quedó inconclusa y en el archivo de casos sin resolver.
Varias preguntas quedaron sin respuesta.
Una de las versiones del caso es que Luis Fernando pudo ser quien, con dos cómplices, entraron a robar a la CTM la madrugada del 16 de julio de 2018 y se llevaron el cuantioso botín y que serían sus cómplices quienes lo mataron para repartirse el dinero en efectivo y las joyas.
Otra versión, es que cuando los agentes judiciales que investigaban el hecho, se enteraron en la CTM que el botín de dinero en efectivo, joyas y relojes finos era de cerca de 10 millones de pesos, pudieron haber detenido y torturado a Luis Fernando y quedarse con el botín, sin resolver la investigación.
Lo que sí se sabe, es la denuncia de la familia de Luis Fernando, quienes afirman que la noche del 16 de Julio, un grupo de hombres armados entró a la casa de Luis Fernando y se lo llevaron, y al otro día apareció muerto.
La investigación no era compleja, había indicios, y sospechosos, pero a la Fiscalía o policías mnisteriales nunca les interesó esclarecer el robo, ni encontrar al asesino o a los asesinos de Luis Fernando y el expediente se archivó.
El 27 de julio del 2025, siete años después, la Fiscalía a cargo de Raciel López Salazar, desempolvó el expediente y fabricó una testigo, para inculpar al líder cetemista Isidro Santamaría de ser al autor intelectual (Inductor) del asesinato de Luis Fernando.
Siete años después de los hechos, citaron a la Fiscalía a Anita “N”, una ex empleada de limpieza de la CTM, para armarle una declaración en contra de su ex jefe cetemista, obligándola a firmar cosas que no dijo y que sí asentaron en el expediente 060/2025, sobre el cual se denunció al Fiscal del caso, Pedro Luis Hernández, de tortura sicológica.
Anita “N” única testigo de la Fiscalía para detener e imputar a Santamaría, desmintió en plena audiencia judicial y ante el juez de control, que haya declaro todo lo asentado en la carpeta de investigación.
La Fiscalía también solicitó la orden de aprehensión contra Isidro Santamaria con base en los presuntos dichos de la testigo, quien desmintió al Fiscal haber escuchado una orden para matar a Luis Fernando como lo asentó en la carpeta indebidamente.
La Fiscalía tampoco quería entregarle la carpeta a la defensa de Isidro Santamaría, porque sabía que su testigo era endeble y las pruebas falsas.
Anita N, identificada por la Fiscalía como AGKD derrumbó el expediente, acusó al Fiscal Pedro Luis Hernández de torturarla y lo denunció penalmente.
A pesar de ello, de no tener datos pruebas, el juez de control vinculó a proceso a Isidro Santamaría solo porque la Fiscalía lo acusa de ser el “inductor” de dicho asesinato.
No hubo pruebas firmes para la orden de aprehensión y no hay pruebas para mantener preso a Isidro Santamaría, sin embargo, hay sistema y una red de complicidades entre fiscales y jueces que permite perseguir a la sociedad, dilatar el proceso, violar el debido proceso y fabricar culpables.
A 8 años, que se cumplieron este fin de semana, la familia sigue exigiendo justicia, ¿Quién mató a Luis Fernando?
FACTA NON VERBA
