Por Víctor Flores
La caída del autollamado “Diamante Negro”, el actor Roberto Palazuelos como precandidato del partido Movimiento Ciudadano (MC) a la gubernatura de Quintana Roo, no es más que el resultado de sus propios errores y cayó por su propio peso.
Al “Mi Rey”, lo alcanzó su pasado, en los tiempos de gloria del PRI, fue un personaje que disfrutó de las mieles del poder, los derroches, excesos y la impunidad.
El mismo ha vociferado y revelado en entrevistas públicas, que contaba con guaruras hasta del desaparecido, Estado Mayor Presidencial (EMP) y presumía sus fiesta con los hijos de los expresidente Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto y Zedillo, con quienes confesó se reventó durante tres sexenio en fiesta en la residencia oficial de Los Pinos.
El Diamante Negro contó todo cuando se iba de fiesta con ellos, en algunos sexenios no lo dejaban pagar un centavo y en otros, hasta tuvo que poner de su bolsillo para pagar la cuenta.
En entrevistas, Palazuelos recordó con nostalgia esas épocas en las que lo único que les interesaba a todos era la fiesta.
“Fui muy amigo de Gerardo (de la Madrid). A mí Federico (su hermano) nunca me cayó bien porque él era prepotente. Gerardo era un sol de persona y decía: ‘Roberto, el poder es para hacer amigos’ Y Federico decía: ‘El poder es el poder, manito’. Ahí veías los contrastes”.
Roberto Palazuelos contó que cada hijo de Miguel de la Madrid tenía su propio avión, en el cual viajaban con su grupo de amigos, y que cuando coincidían se armaban grandes fiestas.
”Aunque me caía gordo, Federico sí me hacía reír, era muy simpático. En esa bolita estaban ‘El Burro’ Van Rankin, Federico, Miguelito Alemán, Micky (Luis Miguel), Nachito Sada (el productor de TV ) y varios más.
“Nos divertíamos muchísimo, pero de repente cada quien tenía su banda. Cada hijo tenía su propio avión privado, con sus propios amigos y nos juntábamos todos en Acapulco o en Los Pinos”.
Los entonces jóvenes aprovechaban que De la Madrid estaba fuera de casa para organizar las fiestas. “El presidente De la Madrid casi todos los miércoles se iba de gira y no le gustaba regresar a Los Pinos, a él le gustaba mucho ir a su casa en Cuautla. Entonces, imagínate los relajos que armábamos ahí (en Los Pinos), en la cancha de fútbol, las fiestas en el jardín, pero éramos chavos muy sanos”.
El actor y empresario Roberto Palazuelos ha dado de qué hablar durante el último año porque no le gustó cómo lo presentaron en la serie biográfica de Luis Miguel para Netflix.
Reveló durante un programa de espectáculos que pasaba en las fiestas que tenían con los hijos de tres ex presidentes mexicanos.
Cabe señalar que las “reuniones de niños bien” las realizaron en la que en ese entonces era la casa presidencial, Los Pinos.
Para empezar, Palazuelos aclaró que nunca se peleó con Luis Miguel ni se dejaron de hablar. “Es una mentira de la que sacan provecho los escritores”, aseguró antes de contar que se encontró con el cantante en un restaurante en Miami y platicaron por unos minutos.
“En aquel entonces yo sí tenía amigos verdaderamente poderosos, para los que Luis Miguel era ahí una pelusa al lado de ellos”, dijo con desdén hacia el cantante.
Según Palazuelos, conforme fueron avanzando los sexenios se fue reduciendo el derroche que se hacía en sus fiestas. De hecho, confesó, que a veces le salía bastante caro enfiestar con los hijos de Ernesto Zedillo.
Acuérdate que en aquel sexenio (el de Miguel de la Madrid) el lema era la renovación moral de la sociedad. Veníamos del sexenio de José López Portillo, de un junior impresionante que era el hijo de ‘El Negro’ Durazo (por el que) cerraban el Periférico y armaban su relajo. Todo fue bajando moderadamente; con Salinas también bajó muchísimo, mandó a sus hijos fuera del país mucho tiempo, sus hijos bajaron sus perfiles muchísimo. Y luego con Zedillo también.
“En los tiempos del presidente De la Madrid no te dejaban pagar nada. La única regla del Estado Mayor Presidencial era: ‘No queremos ver botellas sobre las mesas’, pero las cuentas las pagaba el Estado Mayor.
Así es Roberto Palazuelos, presuntuoso, polémico y desbocado, que ha llegado a narrar en entrevistas públicas que mató a dos personas y que usa armas autorizadas por la Sedena.

Ha declarado ser admirador del “Chapo” Guzmán, que lo sorprende su fuga del penal de Puente Grande, Jalisco.
Hay una larga historia del “Mi Rey”, que incluso en sus hoteles de Tulum también ha tenido conflictos de tierras, invasiones y despojos.
A intentado también ser presidente municipal de Tulum, pero tampoco lo ha logrado.
Ante su cuestionable pasado, se filtró apenas el jueves pasado, unos audios donde confirma que contrató al publicista y asesor de Enrique Peña Nieto, vinculado a la “Estafa Maestra “Juan Carlos Limón García, para que el limpie el “mugrero” que tiene en la red.
Ahí mismo, en los audios, instruye que se paguen millones al publicista para limpiar su imagen, sin embargo no le alcanzó el tiempo.
El partido Movimientos Ciudadano, le puso freno a sus impulsos y le notificó que no podía poner en riesgo la marca (de su partido) y de común acuerdo aceptó bajarse del hándicap político en Quintana Roo.
Los integrantes de movimiento ciudadano, estaba alarmados por los escándalos de Palazuelos y coincidieron que no podía ser su abanderado.
Y es que no puede gobernar Quintana Roo, alguien que presume a los cuatro viento “matamos a dos gueyes” en total impunidad.
No puede gobernar quien amenaza, “Estoy tomando nota, estoy apuntando para cuando llegue al ejecutivo ajustemos cuentas”.
No puede gobernar, quien dice admirar al “Chapo” Guzmán, y afirma que lo sorprende su fuga del penal de Puente Grande, Jalisco.
No puede gobernar, quien presume un video con José Manuel Garza Rendón, ex cabecilla del “Cartel del Golfo”, a quien abraza y afirma que ahora es una persona decente.
No puede gobernar quien afirma que pagará millones de pesos para que le limpien su imagen en pos de la gubernatura de Quintana Roo.
El diamante negro perdió brillo, se comportó como una piedra porosa, como un carbono cristalizado, sin aserrado, sin desbastado, no tallado y ni abrillantado.
Palazuelos, sería un diamante que aún necesita ser tallado y perfeccionado, sólido y refractivo, de esos que surgen de la presión y a temperaturas extremas y que valen lo que pesan.
Esta vez no será “Mi Rey”.
Espero sus comentarios, sugerencias y opiniones en vfloresh@hotmail.com
