Por Víctor Flores
El 13 de marzo de 2020, una turistas de origen italiano que vacacionaba en Cancún dio positivo al SARV Cov-2 y se convirtió en el primer caso de coronavirus en Quintana Roo.
La pandemia ya había golpeado Asia y Europa; Wuhan, una provincia china, fue identificada por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como punto de origen del virus surgido el 31 de octubre de 2019 de gran propagación y virulencia.
En un principio fue llamada neumonía de Wuhan, sin embargo ante su propagación mundial la OMS la declaró el 30 de enero de 2020 en una emergencia de salud pública internacional y el 11 de marzo de 2020 la declaró como una pandemia.
Dos días después de ser declarada pandemia, Quintana Roo ya registraba el primer caso positivo y esta pandemia y era el inicio de la peor debacle turística de este multidestino llamado Caribe mexicano.
Este sábado 13 de marzo se cumplirán dos años del inicio de la pandemia que provocó la peor catástrofe turística de Cancún, Riviera Maya y todo el Caribe mexicano, una pandemia que obligó al cierre de hoteles, playas y negocios, a todas las empresas del sector turístico y la hospitalidad, a una quiebra técnica y miles de desempleados.
Una pandemia que nos marcó y nos ha cambiado la vida, que ha costado vidas, luto y dolor, la perdida de familiares y amigos, que ha dejado una secuela inolvidable y que derrumbó en pocos días la poderosa industria turística de Quintana Roo.
Han pasado casi dos años, el recuento de los daños es incalculable, por cierre de fronteras, quiebra de negocios, parálisis de aerolíneas y de viajeros.
En enero pasado, la OMS había cuantificado 343 millones de contagios de la enfermedad en 258 países y 5.5 millones de fallecidos.
La pandemia tuvo un efecto socioeconómico disruptivo y emocional, obligó al cierre de negocios, centros de trabajo, escuelas, colegios y universidades, nos llevó al confinamiento, nos impusieron medidas de restricciones a nuestra libertad de circulación, provocó miedo, racismo, xenofobia y llegó incluso a teorías de conspirativas sobre el virus.
Dos años después, el recuento de los daños es incuantificable, derivado de esa quiebra técnica que se vivió en el sector turístico, el cierre definitivo de empresas que no sobrevivieron y de la pérdida de vidas humanas.
Hay historias de vida, luto y dolor de empleados de la industria hotelera y turística que se contagiaron en sus centros de trabajos y luego contaminaron a sus familiares causándole la muerte.
Una carga emocional y sicológica que también son secuelas de esta pandemia.
Los números son fríos pero dolorosos, Quintana Roo registra hasta este miércoles 9 de marzo, 91 mil 092 casos positivos de Covid-19, así como 85 mil 315 casos recuperados y 4 mil 336 defunciones.
Una luz al final del túnel
Contra toda esta adversidad y tras largos dos años de pandemia Quintana Roo, se ve la luz al final del túnel.
Hemos pasado por al semáforo rojo epidemiológico que significó el confinamiento y la cuarentena, y poco a poco superado esa crisis a pesar de los rebrotes de la pandemia, hasta llegar al semáforo verde.
La actividad turística y el desempleo se han recuperado de manera gradual y el turismo ha regresado.
Se ha recuperado la conectividad aérea y Cancún que es la marca “sombrilla” de Quintana Roo, se ha colocado como uno de los tres destinos preferidos para los viajeros del mundo para este 2022, solo por debajo de Dubai, Emiratos Árabes y Estambul, Turquía.
Una vez más Quintana Roo ha demostrado su fortaleza como destino turístico y se ha levantado de la peor catástrofe turística y parálisis de viajeros por el mundo.
Un destino que se ha sobrepuesto a golpes letales de huracanes (Gilberto 1988 y Wilma 2005), virus de la influenza (2009), erosiones de playas, recale de sargazo y ahora el Covid-19.
No hay duda que el manejo de la pandemia en Quintana Roo ha sido exitoso, aun con las fallas que hubo en el camino, porque nadie estaba preparado para un golpe mundial, inesperado, súbito y demoledor como lo ha sido esta pandemia
De acuerdo con la plataforma informativa y de medición “México Elige”, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González aparece entre los gobernadores con mejor manejo a la pandemia en el país, junto con Mauricio Vila de Yucatán, Martín Orozco de Aguascalientes y Lorena Cuellar de Tlaxcala.
Con más de 75 puntos Carlos Joaquín, se llevó las palmas; contra sus detractores el Ejecutivo impuso el confinamiento, se mantuvo activos en sus redes sociales informando y tomando acciones y medidas que en su momento parecían exageradas, como #QuedateEnCasa, #NoSalgas, #PonteVivo, que finalmente ayudaron a que el daño fuera menor.
A pesar de las críticas mantuvo abierto el Aeropuerto Internacional de Cancún, lo que ayudó a la reactivación del turismo y recuperación económica.
Tras la debacle turística, Carlos Joaquín instrumentó y lideró junto con hoteleros y empresarios un programa de Reactivación Económica que ha sido exitoso, se han recuperado miles de empleos y miles de turistas de todo el mundo han regresado a este paraíso.
El 1 de febrero de 2021, lanzó el Plan de Reactivación Económica del Sector Turístico en Quintana Roo, cuyos resultados a un año, son ejemplo de la efectividad con que se trabajado en reactivación del sector turístico, cuyos números este miércoles 9 de marzo de 2022, registran una ocupación hotelera del 80 por ciento y 350 mil 129 turistas en todo el estado.
El aeropuerto de Cancún principal termómetro de la actividad turística registra un promedio de 500 vuelos diarios y más de 600 operaciones durante los fines de semana.
El manejo en materia de salud ha sido otro acierto, Quintana Roo es uno de los estados con mejor manejo de la pandemia, se instrumentaron acciones inmediatas como la construcción de hospitales móviles totalmente equipados para tener una mayor capacidad de manejo de casos positivos de Covid-19, con un incremento de camas disponibles, se contrató a personal médico y estos mismo hospitales se reconvirtieron en centros de vacunación cuando así fueron requeridos.
Hoy en día Quintana Roo es también líder en vacunación de su población, hasta el 8 de marzo van 2 millones 758 mil 241 vacunas aplicadas contra COVI-19.
Se ha vacunado a más del 96 por ciento de la población, incluido adulto mayores, jóvenes y menores desde los 14 años y meses.
La población respondió al llamado a vacunarse, casi todos tienen su esquema completo de vacunación y un gran número se ha aplicado la vacuna de refuerzo.
Esto ha permitido que los contagios y hospitalizaciones vayan en franco descenso, al igual que las defunciones.
Los trabajadores del sector turístico que tienen contacto directo con los visitantes nacionales y extranjeros se han vacunado y todo ello ha sido factor importante para disminuir contagios y enfilar con éxito la reactivación y recuperación económica.
Gran parte de la población laboral ha recuperado su empleo, se han generado también nuevas inversiones del sector privado y la apertura de nuevos hoteles y negocios.
En febrero pasado Quintana Roo se registró un incremento del 23.35 por ciento en generación del empleo comparado a febrero de 2021 de acuerdo a la tasa de variación del padrón de asegurados en el IMSS.
En este periodo, según cifras del IMSS en Cancún se han generado 34 mil 785 empleos formales, en Solidaridad 23 mil 553 y en Tulum 10 mil 041.
El IMSS también confirma que Quintana Roo se posicionó en febrero pasado como el estado líder en generación de empleo, un sitio que le ha había correspondido por muchos años.
Con semáforo verde, inversiones, empleo y derrama de divisas son una nueva realidad en Quintana Roo.
El propio gobernador Carlos Joaquín anuncio que a partir del próximo lunes 14 de marzo “regresaremos al 100 por ciento a clases presenciales en todos los niveles educativos de Quintana Roo”.
Esto quiere decir con el aforo completo, aunque con los protocolos y hábitos que ha marcado el sector salud.
Todos hemos sido testigos que poco a poco la normalidad ha regresado, plazas comerciales, cines, playas, restaurantes y hoteles operan con total normalidad, aunque guardando los protocolos sanitarios.
Estos avances y logros tienen una mayor relevancia en comparación con otros estados, si se toma en cuenta la gran actividad turística que se vive en Quintana Roo y la convivencia de miles de trabajadores de la industria de la hospitalidad con los visitantes de todo el mundo.
Desde el mismo aeropuerto se recibe diariamente a miles de visitantes y se interactúa con ellos, hay contacto y dialogo con transportistas, guías de turistas, meseros, camaristas y todo tipo de empleados de hoteles, restaurantes, parques temáticos, marinas, plazas comerciales, zonas arqueológicas y centros nocturnos.
Se cumplen dos años del arribo de esta pandemia, la batalla no ha sido fácil, el costo ha sido caro y doloroso, nos ha enseñado a cambiar hábitos y cuidados personales.
Por ser ejemplo nacional, Quintana Roo podría ser el primer estado del país en eliminar la mascarilla, como ya ocurre en otros países de Europa, pero la interacción con el turismo nacional e internacional y los protocolos sanitarios aún no lo permiten.
El miedo se ha superado, pero no hay que bajar la guardia, no son tiempos de relajarnos, ni de suprimir las medidas de control.
Sigamos cuidándonos, aunque el virus haga “Check Out” como los turistas que van de salida.
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